Introducción
El Espíritu Santo es Dios y es Dios desde el siglo hasta el siglo (Prov. 8; Gn. 1:26; Salmo 90:2). Así que desde la eternidad pasada, vemos al Espíritu Santo, a Cristo y al Padre Celestial, al Dios Elohim.
No podemos omitir la obra del Espíritu Santo, así como no podemos omitir la obra redentora de Cristo, u omitir el amor del Padre. Este Dios Elohim ha dejado su Palabra, que es eterna, con poder creativo, viva, eficaz, etc. Ignorar el poder, el amor y la palabra de Dios es un error.
"Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios." S. Mateo 22:29 RVR1960
Errar: griego planáo: vagar, descarriar, seducir.
Los que ignoran la Escritura y el poder de Dios son descarriados, son seducidos, vagan... ¿en qué? En la doctrina, en el mover del Espíritu, son seducidos por el amor a las riquezas de este mundo, son descarriados por las tribulaciones, por las modas que entraña la iglesia, vagan entre el bien y el mal, comenzando bien y floreciendo, abandonan la Palabra y el Poder de Dios y son engañados fácilmente y se cometen muchos errores.
Conociendo esto, vemos la importancia de tener un buen fundamento. No podemos separar una vida en el Espíritu de la Palabra de Dios.
I. Recorrido desde Génesis hasta Apocalipsis
No pretendo ser muy específica en este recorrido, pero sí hacer notar que la Biblia dice que el Espíritu Santo estuvo desde la creación y lo vemos hasta nuestra entrada al cielo. Creemos que el Espíritu Santo es Dios y que ha estado desde la eternidad pasada y seguirá por los siglos de los siglos.
Pero haciendo un análisis desde el principio o a través de toda la Biblia, vemos que el Espíritu Santo tiene una actividad dinámica y que la misma actividad que vemos en Génesis la vemos a través de toda la Biblia y hasta nuestros días.
Antiguo Testamento
En Génesis 1:2 dice: "el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas". Es la primera vez que vemos el Espíritu Santo en acción, así encontramos la participación de este en la creación.
Podemos decir de José (en el libro Génesis), lo vemos lleno del Espíritu cumpliendo el propósito de Dios. Y vemos la intervención del Espíritu en la intervención cuando los animales fueron metidos en el arca, en la vida de los patriarcas.
En el libro de Éxodo vemos presentado al Espíritu Santo simbólicamente en el aceite (Éxodo 27:20), por ejemplo, el aceite para ungir que se usaba para los que adoran y los sacerdotes para el servicio divino (Éxodo 30:31). Algo interesante que leí es que en Éxodo 34:6-7 se mencionan como atributos de Dios ser misericordioso, piadoso, tardo para la ira, bondadoso, confiable y perdonador; las referencias más directas al Espíritu Santo pueden ser halladas en Gálatas 5:22-23, que es una línea paralela a estos atributos que se dan.
En Éxodo 31 y 35 se habla de individuos que gracias al Espíritu Santo se convierten en artesanos. Por medio de la obra del Espíritu Santo, las capacidades naturales de estos individuos fueron incrementadas y extendidas para realizar tareas urgentes con excelencia y precisión.
En el libro de Levítico no aparece la palabra Espíritu Santo. La presencia de Dios se percibe a lo largo de todo el libro. La santidad, el carácter de Dios, se le reitera constantemente cuando se habla de la santidad en la vida de los creyentes. Ellos debían ser santos al igual que su Dios.
En el libro de Números vemos en el capítulo 11 que se habla directamente sobre el Espíritu Santo; allí se muestra el Espíritu realizando dos funciones: ungiendo para el liderazgo e inspirando la profecía. En el versículo 16, Moisés implora la ayuda del Señor para cumplir con los deberes de liderazgo. La respuesta dice: "que Jehová tomará del Espíritu que está sobre Moisés" (identificado en el versículo 29 como Espíritu de Jehová) y lo pasará sobre los demás líderes. Cuando el Espíritu se puso sobre los ancianos, estos comenzaron a profetizar.
En el libro de Deuteronomio vemos la actividad redentora de Dios, que es el tema que recorre toda la Biblia.
2ª de Pedro 1:21 alude a Moisés como uno de "los santos hombres de Dios que hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo". Como mensajero de Dios, Moisés daba testimonio de la presencia del Espíritu Santo mientras profetizaba al pueblo.
Josué: El pueblo con el valor de tomar la tierra.
Jueces: El poder de gobernar y aun fuerza física como a Sansón.
Samuel: Como profeta, Saúl profetizando y David ungido Rey. Elías y Eliseo.
Resurrección de muertos, multiplicación de aceite y harina, comida envenenada; un hacha que flota como algo cotidiano.
Crónicas: Espíritu Santo guiando a David en la planeación del templo (1ª Cró. 12:10 Espíritu de Jehová), Esdras y Nehemías restaurando al pueblo de Dios.
Salmos: David como salmista.
Proverbios: Siendo inspirados por el Espíritu Santo cada proverbio.
Profetas mayores: Isaías, Jeremías, Ezequiel, Daniel, el Espíritu Santo hablándoles de diferentes maneras.
Una de las grandes profecías se encuentra en Isaías 53 donde se habla del Mesías, del Redentor.
Profetas menores: Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías, Malaquías.
Joel en los postreros días: "Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días." Joel 2:28-29
Nuevo Testamento
Evangelios: Es la obra del Espíritu Santo en el nacimiento, vida y ministerio del Señor Jesús.
En el libro de los Hechos, qué mejor lugar en toda la Biblia para encontrar la presencia del Espíritu Santo y un movimiento tan fuerte como es la manifestación del Espíritu Santo. De hecho, se le dice a este libro los Hechos del Espíritu Santo. Y vemos a la iglesia manifestando ese poder de Dios en sus vidas y ministerios, pero sobre todo en la propagación del Reino de Dios.
Cartas:
Romanos: Creo que el capítulo 8 es la respuesta a todas nuestras necesidades, como lo fue para la iglesia en Roma, solo por el Espíritu.
Apocalipsis:
Aquí lo vemos como los siete Espíritus de Dios. El número siete es simbólico, una cifra que expresa la idea de plenitud y, cuando se relaciona con Dios, es de perfección. Se alude al Espíritu Santo en términos de la perfección de su actividad dinámica y múltiple.
Vemos al Espíritu Santo en acción a través de toda la Biblia. Hemos citado solamente algunos libros, pero usted puede encontrar la presencia del Espíritu Santo de una u otra manera en cada libro que está en la Biblia.
Vemos una manifestación dinámica del Espíritu Santo. Usted puede hacer ese recorrido y será toda una aventura. Hoy no tenemos el tiempo para hacerlo, pero podemos tener una primera conclusión: el Espíritu Santo estaba desde la creación, así que podemos decir que el poder creativo de Dios, del Dios Elohim, Dios Trino y Uno, tiene aún vigente el poder creativo.
Todos queremos tener los sueños de José, su habilidad para interpretar los sueños, pero no todos estamos dispuestos a pasar las pruebas que pasó José. Recordemos que el Espíritu Santo venía solo sobre algunos en el Antiguo Testamento. En este caso, vino sobre José, sobre los patriarcas, sobre Abraham, y usted puede analizar lo que estas personas pudieron alcanzar por medio del Espíritu Santo:
- Milagros creativos.
- Gobernar naciones.
- Familias con propósito.
- Abraham levantando una nación y siendo bendición a todas las naciones de la tierra.
- Vemos la imperiosa necesidad de ser ungidos para el sacerdocio, si queremos movernos en el fuego de Dios y en el fruto del Espíritu Santo. Necesitamos ser ungidos como los sacerdotes en el libro de Éxodo.
- Solo el Espíritu Santo nos ayuda a vivir de una manera santa.
- Y vemos la profecía moviéndose desde el Antiguo Testamento por el Espíritu Santo.
- La sagacidad y capacidad natural a los individuos para realizar tareas de excelencia y precisión en la construcción y decoración del templo.
- Algunos murieron como mártires solamente con la ayuda del Espíritu Santo, como Esteban que vio abrirse el cielo.
- Podemos ver a Jesús por el Espíritu Santo reprender los demonios, calmar la tormenta, maldecir una higuera, levantar un muerto, multiplicar el pan, perdonar pecados, llevado al desierto por el Espíritu Santo, y ahí fue tentado. Vemos a Jesús diciendo: "El Reino de los cielos se ha acercado". Pero finalmente lo vemos en la cruz del Calvario dando su vida por nosotros y resucitado al tercer día.
- Vemos a una iglesia orando en lenguas en un aposento alto por primera vez.
- Vemos a Pablo en Hechos 19 predicando y el Espíritu Santo viniendo sobre la gente a quienes les imponían las manos. Y todos orando en lenguas.
- Leemos de las hijas de Felipe que fueron profetisas.
- Vemos al cojo saltar en el templo.
- A una mujer siendo resucitada.
- Un terremoto abriendo una cárcel.
- Pablo siendo rescatado de un naufragio y Dios lo guardó del veneno de la serpiente.
- Luego vemos hombres inspirados por Dios escribiendo a la iglesia.
- Pablo fue alcanzado por el Espíritu Santo y luego llamado al ministerio.
- Vimos morir a Ananías y Safira por mentir al Espíritu Santo.
- También vemos una iglesia predicando fuertemente el evangelio con señales y prodigios.
Finalmente, en el Apocalipsis se presenta el mejor espectáculo de todo el universo: colores, música, voces, cantantes celestiales, la profecía en su máxima expresión. Y el Espíritu Santo sigue activo, manifestado de varias maneras. Por ejemplo, cuando habla de los siete Espíritus de Dios está hablando de la perfección del Espíritu Santo.
Con base en esto, solo podemos ver al Espíritu Santo como fundamento desde la eternidad.
II. Recorrido a través de la historia
De igual manera, esta información no está a detalle, pero generaliza la intervención del Espíritu Santo, colocándose como fundamento seguro y necesario.
Algo que me llama la atención es que en estas apariciones algunos grupos cometieron errores en la mayordomía de dones del Espíritu, pero esto no terminó con el mover del Espíritu Santo; al contrario, hubo un Pentecostés continuo en los primeros siglos.
Muchos padres de la Iglesia mencionaron la continuación de los dones espirituales, como la profecía y la sanidad, que se atribuyen a la acción del Espíritu Santo.
Avivamientos medievales
Durante la Edad Media, especialmente con movimientos como los cátaros y valdenses (leer nota al final), surgieron informes de experiencias carismáticas, aunque muchas de estas comunidades fueron perseguidas por la Iglesia institucional.
Avivamientos en los primeros siglos
En los primeros siglos de la historia cristiana, no se registraron avivamientos en el sentido moderno de la palabra, es decir, grandes movimientos de renovación espiritual caracterizados por conversiones masivas, encuentros carismáticos y manifestaciones del Espíritu Santo, como los que se vieron durante la Reforma o el Gran Despertar en siglos posteriores. Sin embargo, sí ocurrieron importantes renovaciones y movimientos espirituales a lo largo de este tiempo, que impactaron profundamente la vida cristiana.
Aquí algunos de los movimientos más destacados:
1. Pentecostés y la Iglesia primitiva (Siglo I)
Contexto: Después de la resurrección de Jesús, el evento del Pentecostés, descrito en el libro de los Hechos (capítulo 2), puede considerarse el primer gran avivamiento cristiano. El Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles, quienes comenzaron a predicar con poder, lo que resultó en la conversión de unas 3.000 personas.
Impacto: Este evento marcó el inicio del cristianismo y el crecimiento rápido de la Iglesia en Jerusalén y otras regiones del Imperio Romano.
2. El movimiento del desierto (Siglo III)
Origen: En Egipto, figuras como Antonio el Grande y Pacomio iniciaron movimientos de renovación a través de la vida monástica.
Relación con el Espíritu Santo: Estos eremitas y monjes del desierto buscaban una vida de pureza y comunión profunda con Dios, dedicándose a la oración y la contemplación, experimentando la guía del Espíritu Santo en su vida diaria.
3. El monacato benedictino y la reforma monástica (Siglo VI-VII)
Contexto: San Benito de Nursia fundó la Orden Benedictina en el siglo VI, promoviendo la vida comunitaria, la oración y el trabajo. Su "Regla" fue una guía para la vida monástica en Occidente y se extendió por toda Europa.
Impacto: Los monasterios se convirtieron en centros de espiritualidad, educación y renovación de la fe en tiempos de caos, preservando la cultura cristiana.
4. La Misión en Europa (Siglo VI-IX)
Contexto: Durante este tiempo, la evangelización de los pueblos bárbaros, como los francos, sajones, germanos y celtas, fue impulsada por misioneros como San Patricio en Irlanda, San Agustín de Canterbury en Inglaterra y San Bonifacio en Alemania.
Impacto: Estos movimientos trajeron la conversión de regiones enteras, una verdadera "renovación" espiritual a través de la predicación y la conversión de pueblos no cristianos.
5. Renovación Carolingia (Siglo VIII-IX)
Contexto: Durante el reinado de Carlomagno, hubo un esfuerzo sistemático por renovar la Iglesia, promoviendo la educación del clero, la construcción de iglesias y la unificación de prácticas religiosas.
Impacto: Esta reforma ayudó a revitalizar la vida religiosa en Europa, aunque fue un avivamiento institucional más que carismático.
6. La Reforma Cluniacense (Siglo X-XI)
Contexto: El monasterio de Cluny en Francia fue el centro de una importante reforma monástica que buscaba restaurar los ideales de la vida benedictina, enfocándose en la pureza moral, la liturgia y el servicio a Dios.
Impacto: Esta reforma ayudó a revitalizar la vida monástica en toda Europa, renovando el fervor espiritual y alejando el clero de la corrupción.
7. Movimiento Cisterciense (Siglo XII)
Contexto: San Bernardo de Claraval fue uno de los líderes más influyentes de la orden cisterciense, que promovía una vida de simplicidad, austeridad y dedicación total a la oración.
Impacto: La espiritualidad cisterciense, enfocada en la devoción y la experiencia personal de Dios, influyó poderosamente en la vida religiosa de Europa.
8. Movimiento de los Mendicantes (Siglo XIII)
Contexto: Figuras como San Francisco de Asís y Santo Domingo de Guzmán fundaron órdenes mendicantes (franciscanos y dominicos) que buscaban renovar la Iglesia mediante la pobreza voluntaria, la predicación y la cercanía a los más necesitados.
Impacto: Estos movimientos trajeron una profunda renovación espiritual a la Iglesia, con un enfoque en la humildad, la pobreza y la predicación de la palabra de Dios.
9. Misticismo en la Iglesia Medieval (Siglo XIV-XV)
Contexto: En la Baja Edad Media, surgió un fuerte movimiento místico en Europa, con figuras como Meister Eckhart, Juliana de Norwich y Santa Catalina de Siena, quienes promovieron una experiencia íntima y directa de Dios, a menudo a través de visiones y revelaciones.
Impacto: Estos místicos influyeron en la espiritualidad cristiana, enfocándose en la unión del alma con Dios y en la contemplación interior.
10. El "Devotio Moderna" (Siglo XIV-XV)
Contexto: Este movimiento surgió en los Países Bajos y Alemania y fue liderado por Gerardo Groote. Promovía la piedad personal, la lectura de la Biblia y la vida de oración, como una respuesta al formalismo y la corrupción en la Iglesia.
Impacto: Influyó en la espiritualidad de figuras como Tomás de Kempis, autor de "La Imitación de Cristo", y ayudó a preparar el terreno para la Reforma Protestante.
11. Reforma Protestante (Siglo XVI)
Contexto: La Reforma, iniciada por Martín Lutero en 1517, fue un gran avivamiento en la Iglesia occidental. Lutero, junto con otros reformadores como Juan Calvino y Ulrico Zuinglio, criticó la corrupción y las prácticas abusivas de la Iglesia católica, como la venta de indulgencias, y llamó a un retorno a la Escritura y la justificación por la fe.
Impacto: El movimiento protestante trajo una renovación espiritual masiva en Europa, conduciendo a la creación de nuevas tradiciones cristianas (luteranismo, calvinismo, etc.) y a una revitalización de la vida religiosa a través del énfasis en la Palabra de Dios y la experiencia personal de la fe.
Aunque la Reforma fue más conocida por sus esfuerzos en la reforma doctrinal y estructural de la Iglesia, algunos movimientos, como los anabaptistas, experimentaron manifestaciones que ellos atribuían al Espíritu Santo, incluyendo profecías y visiones.
12. El Gran Avivamiento (siglo XVIII)
También conocido como el Primer Gran Despertar, ocurrió en las colonias americanas y en Gran Bretaña en la década de 1730 y 1740. Figuras como Jonathan Edwards y George Whitefield fueron influyentes en este movimiento.
En los siglos XVIII y XIX, los avivamientos de Gran Bretaña y Estados Unidos, como el Gran Avivamiento, vieron predicadores como John Wesley y los ya mencionados, todos hablando de una obra profunda del Espíritu Santo en la conversión de las personas, con manifestaciones de gozo, arrepentimiento y santidad.
El Segundo Gran Despertar (siglo XIX): Ocurrió principalmente en los Estados Unidos entre 1790 y 1840. Este avivamiento llevó al surgimiento de movimientos de reforma social, como la abolición de la esclavitud y los derechos de las mujeres.
13. Movimiento Pentecostal (siglo XX)
A inicios del siglo XX, con el avivamiento de la calle Azusa en Los Ángeles en 1906, comenzó el movimiento pentecostal moderno. Este movimiento se caracteriza por la creencia en un nuevo derramamiento del Espíritu Santo, manifestado en dones como hablar en lenguas, profecía y sanidades. Desde entonces, el pentecostalismo se ha extendido globalmente, con millones de adherentes.
14. El Avivamiento de Gales (1904-1905)
Fue un movimiento de avivamiento que afectó a Gales y trajo un gran número de conversiones y un renovado interés en la oración y la adoración.
El Avivamiento de la Calle Azusa (1906-1915): Este avivamiento, dirigido por William J. Seymour, tuvo lugar en Los Ángeles y se considera el punto de partida del movimiento pentecostal moderno.
15. Movimiento Carismático (décadas de 1960-70)
En las décadas de 1960 y 1970, el Movimiento Carismático surgió dentro de iglesias históricas, tanto protestantes como católicas, donde los creyentes empezaron a experimentar lo que describían como un nuevo derramamiento del Espíritu Santo. Este movimiento enfatizó los dones carismáticos, como hablar en lenguas, la sanidad y la profecía, pero dentro de denominaciones tradicionales.
16. Avivamientos contemporáneos
En el siglo XXI, todavía se reportan avivamientos en diversas partes del mundo, particularmente en África, América Latina y Asia, donde los creyentes hablan de un fuerte derramamiento del Espíritu Santo, manifestado en sanidades, milagros y una rápida expansión del cristianismo.
17. El Avivamiento de Toronto (1994)
También conocido como la "Bendición de Toronto", este fue un avivamiento carismático en una iglesia de Toronto, Canadá, que se caracterizó por manifestaciones espirituales como el reír en el Espíritu y el "caer bajo el poder del Espíritu".
En diversos lugares oímos cómo se levantan fuegos por aquí y por allá. Lo importante es que tú y yo estemos ahí.
Con todo lo anterior he querido mostrar cómo el Espíritu Santo ha estado como fundamento en la fe de los creyentes a través de la historia de la iglesia, aún desde la creación y la eternidad pasada.
III. ¿Cómo mantener ese fundamento?
"Si fueren destruidos los fundamentos, ¿Qué ha de hacer el justo?" Salmos 11:3 RVR1960
Con toda esa información solo he querido convencerlo de que el fundamento es inamovible y sin Él no funciona la obra de Dios como debiera.
1. ¿Quién es el Espíritu Santo para ti?
Explicado o experimentado.
Antes que todo, el Espíritu Santo no se explica, ni se demuestra, solo se experimenta.
Así que de aquí en adelante, no quiero convencerlo de... sino que tenga una experiencia con Él.
2. Desde cero.
a. Lo primero que debemos hacer es enseñar a su congregación sobre la doctrina del Espíritu Santo (pneumatología) y no solo dar información, sino practicar cada enseñanza. Cada uno de ustedes como pastores ha de tener una guía doctrinal para enseñar sobre el Espíritu Santo. Pero déjeme solo citar algunas funciones que tiene el Espíritu Santo:
Por ejemplo:
- Fundó la tierra juntamente con el Padre y el Hijo, por lo tanto es Dios
- Es Consolador
- Nos redarguye
- Nos consuela
- Lo podemos entristecer o contristar
- Testifica de la verdad
- Vino sobre algunos jueces, profetas y reyes en el Antiguo Testamento
- Llenó de su Poder a 120 en el aposento alto con la evidencia de orar en otras lenguas
Etcétera
Enseñar sobre la importancia de Su obra y cómo actúa en la vida del creyente y de la iglesia nos ayudará para que la iglesia o las generaciones que vienen tengan claro que la obra del Espíritu Santo es un fundamento, así no perderán la dirección y el poder.
Ojalá usted pueda agendar tiempos especiales para estas enseñanzas como: talleres, predicaciones, tiempos especiales de oración, etc.
Vemos en el libro los Hechos un derramamiento continuo de su poder y es el Espíritu Santo quien interviene en nuestra salvación, formación, llamado etc. y dirige nuestras vidas. El Espíritu Santo es Dios y está presente en nuestra vida cristiana continuamente.
3. Haber nacido de nuevo
Cuando vaya a ministrar:
Salvos: Muchas veces cuando ministro el bautismo del Espíritu Santo la gente me dice: "No soy digno" y es verdad, nadie es digno, pero nos presentamos delante del Padre, no por nuestras obras sino por el regalo de Dios: Cristo Jesús, nuestro salvador y Señor. Así que lo primero es ser salvo.
Corazón limpio: Luego en el momento de ministrar, asegurarse de que se tenga un corazón limpio. Que hayan perdonado o pedido perdón por sus pecados.
"Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad." 1 Juan 1:9 RVR1960
Arrepentimiento está de moda en el reino de Dios.
Arrepentimiento viene del griego "metanoía". Se compone de "meta" (más allá, cambio) y "noia" (mente), por lo que su significado implica un cambio de mentalidad o transformación del pensamiento.
No es solo sentirse mal, o tener remordimiento, no son promesas de fin de año, o promesas a un ser querido; porque los que hacen estas cosas viven pecando y pidiendo perdón sin arrepentimiento.
Juan el Bautista dijo que se tenían que hacer frutos dignos de arrepentimiento. El fruto se ve.
Algunos creen que no pueden ser bautizados en Espíritu Santo si no son bautizados en agua, pero no es verdad. Pero sí es imprescindible que sea salvo, que haya tenido un encuentro con Cristo. Hemos conocido personas que recibieron a Cristo y en el mismo día fueron bautizados en el Espíritu Santo. Por eso es tan importante que al ministrar este, se haya enseñado la Palabra de Dios sobre este tema.
IV. Bautizados en el Espíritu Santo
¿Por qué hablo del bautismo del Espíritu Santo?
Me gusta decir que esta experiencia es la puerta de lo sobrenatural. Aunque ya dijimos que el Espíritu Santo interviene en todas las áreas de nuestra vida cristiana, quiero hablar más específicamente de cómo ministrar el bautismo del Espíritu Santo, pues es aquí donde tropiezan algunos ministerios.
Guiando a la congregación
Mi pastor Bill Brawn nos dijo: si ustedes quieren que la congregación se mueva en alguna área deben predicar sobre ese tema al menos tres meses, así se concientiza y se lleva a la práctica más pronto, se desarrolla en ello.
Debe ir enseñando poco a poco, no apresure a la congregación, usted debe ser guiado por el Señor para los pasos a seguir.
Así que si queremos ver un mover del Espíritu hay que predicar de Él.
La adoración es clave para esto, así que teniendo un corazón limpio y llevando a un buen tiempo de adoración (exaltar a Dios por lo que Es) después solo espere el momento adecuado para ministrar.
Haga el llamado y deje el resto al Señor.
Recuerde que es para que seamos mejores testigos, el objetivo es que salgan a hacer la tarea de Dios.
"Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo." Mateo 28:18-20
"Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra." Hechos 1:8 RVR1960
Una nota especial
Usted debe saber hacia dónde va. Busque experiencias personales, no preste oídos a las olas que vienen en contra del Espíritu Santo.
La tarea del Espíritu Santo es completa trayendo al pecador a los pies de Cristo, dándole su poder para que sea un testigo poderoso.
Iglesias grandes no necesariamente son iglesias poderosas, que se mueven en el poder del Espíritu. Algunos líderes y pastores creen que necesitan una mega iglesia, una gran pantalla, un gran grupo de alabanza, con aire acondicionado y sillas cómodas para que haya un mover del Espíritu. Ninguna de estas cosas influye para un mover del Espíritu, pueden ser cosas muy buenas y necesarias pero para un mover del Espíritu no las necesitas.
Aclaro que pueden haber iglesias grandes o pequeñas con un mover del Espíritu, entendiendo que ese mover del Espíritu es para que haya mejor evangelismo.
Ciertamente el mover del Espíritu fortalece la iglesia, pero hay que sacar los dones a las calles.
Conozca de los dones y llévelos a la escuela, universidad, fábricas, a los centros comerciales, a los vecinos.
No necesitas ser evangelista, solo necesitas estar enamorado de Jesucristo.
VI. ¿Cómo ministrar el bautismo del Espíritu Santo?
Hechos 2:4
Esta experiencia es un regalo del Señor, no hay nada con qué podamos comprarlo, pero sí algunas condiciones que favorecen el recibirlo, así que:
a. Dedique algunos días a la oración y al ayuno. Los apóstoles esperaron algunos días hasta que vino el día de Pentecostés y con él la visitación del Espíritu Santo. Aunque le recuerdo que esta bendición se recibe por fe (Gálatas 3:3).
b. Estudie todo lo que pueda sobre esta doctrina. Eliminar la ignorancia y el compartir la Palabra aumenta la fe.
c. Confesar todo pecado a Dios y pedir que quite cualquier obstáculo de expectación, condenación, temor e incredulidad.
d. Pedir en oración, al Señor Jesucristo que bautice a la persona (Juan 1:33).
e. Hay que animar a los hermanos a adorar a Dios en voz alta, callados no puede oírles hablar en lenguas.
f. Al recibir la dulce visitación del Espíritu, animarle a que hable en otras lenguas (Hechos 2:4).
Recomendaciones para el que va a ministrar el bautismo del Espíritu Santo:
Explique a los oyentes sobre el bautismo del Espíritu Santo usando Hechos 2:28-39, enfatizando que la promesa es para todo creyente y que es un regalo. No tiene que rogar para recibirlo. De la manera que recibió la salvación con simplemente creer y aceptar por medio de una oración, así mismo, debe recibir la manifestación del Espíritu con la evidencia de hablar en otras lenguas.
Imponga las manos sobre la cabeza del creyente orando y declarando la llenura del Espíritu. Bajo ninguna circunstancia, el discípulo deberá repetir las lenguas de aquel que le está ministrando, debe orar las lenguas que el Espíritu Santo le dé.
No debe gritarle al oído, ni hacerle un masaje en la barbilla, ni obligarlo a caer bajo el poder de Dios, cualquier manifestación tendrá que venir de parte del Señor.
Verifique que cada persona que sea ministrada esté realmente hablando en otras lenguas aun si ha caído bajo el poder de Dios, verifique ahí en el piso que esté orando en el Espíritu.
Si alguno de ellos no habló en lenguas, motívelo a seguir buscando sin desanimarse. Hágale saber que el hablar en lenguas se recibe por fe.
No le tema a las manifestaciones o si alguien levanta la voz o llora, o quizás usted está esperando alguna de estas manifestaciones y no suceden, recuerde que es el Señor quien está en control de la situación. Mi Pastora Gerda Brawn me dijo que algunas personas batallan para recibirlo y hay una lucha espiritual y por ello hay esas manifestaciones.
Los niños casi nunca tienen una manifestación de estas porque ellos lo creen y lo reciben.
Así que no importa lo que suceda, lo importante es que oren en lenguas.
Usted puede buscar los pasajes del libro de los Hechos para comprobar que siempre que hubo derramamiento del Espíritu, la gente oró en otras lenguas.
Termine la ministración animando a los hermanos a orar constantemente en lenguas. Hasta el día de hoy he descubierto 50 beneficios al orar en lenguas. Así que anímelos a orar mientras manejan, mientras lavan trastos, mientras limpian o caminan, no solo cuando están en su tiempo con Dios o en la iglesia.
Como sugerencia, cuando la persona sea bautizada en agua, inmediatamente se ore para que reciba el bautismo del Espíritu. Hemos enseñado la doctrina de bautismos antes de bajar a las aguas.
Ministre periódicamente a la congregación, pues siempre hay gente nueva o algunos que no lo han recibido.
VII. Guiando a la congregación a una vida en el Espíritu
a. Enseñe a la iglesia la importancia del tema.
Mi pastor Bill Brown nos dijo: si ustedes quieren que la congregación se mueva en alguna área, deben predicar sobre ese tema al menos tres meses, así se concientiza y se lleva a la práctica más pronto.
Invertir en la formación o capacitación espiritual de líderes y miembros de la iglesia es sumamente importante para mantener al Espíritu Santo como fundamento. Debe ir enseñando poco a poco, no apresure a la congregación. Usted debe ser guiado por el Señor para los pasos a seguir. Así que si queremos ver un mover del Espíritu, hay que predicar de Él.
b. La adoración es clave
Teniendo un corazón limpio será muy fácil tener un buen tiempo de adoración.
Esto trae una atmósfera donde se moverá el Señor, trayendo una revelación de la palabra, guiando los planes de la congregación, nuevas estrategias para el evangelismo, estrategias para la guerra espiritual, Él mismo abriendo puertas donde se necesite, provisión, sanidades, reconciliaciones, etc.
La adoración no debe ser una rutina o palabras aprendidas; debe ser una experiencia real que inspire al Espíritu Santo a manifestarse ahí.
Es importante acordar con los líderes de alabanza dirigir la adoración. Adorar es expresar a Dios con palabras, con o sin música, LO QUE ÉL ES, no es tiempo de peticiones, es tiempo de dar la gloria debida a su nombre.
c. Para ser testigos
Recuerde que el objetivo de ser bautizado en el Espíritu Santo es para que sean mejores testigos, es recibir poder para cumplir con la Gran Comisión.
"Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén." Mateo 28:19-20
"Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra." Hechos 1:8 RVR1960
Como una sugerencia, dé tiempo para oír testimonios de cómo fueron bautizados en el Espíritu Santo, cómo fueron usados los dones que Dios les dio, o experiencias de evangelismo donde vieron la intervención del Espíritu Santo en la conversión de esas personas.
El mover de Dios ayuda a fortalecer la iglesia, pero hay que sacar los dones a las calles, pues eso tocará al perdido. Conozca de los dones y llévelos a las escuelas, universidades, fábricas, a los centros comerciales, a los vecinos, transporte público, aviones. Donde se encuentre una persona llena del Espíritu habrá un mover del Espíritu.
d. Levante liderazgo lleno del Espíritu
El liderazgo es la clave del éxito de nuestra congregación, así que líderes llenos del Espíritu asegurarán una congregación llena del Espíritu. El liderazgo debe ser entrenado en muchas áreas, alcanzando así los requisitos que establece la palabra de Dios, e indiscutiblemente ser lleno del Espíritu es una de las áreas básicas que necesita llenar el líder.
Conclusión
El Padre dio el mejor regalo que el hombre podía recibir: a Cristo como Salvador (Juan 3:16). Cristo nos dio el Espíritu Santo para que more en nosotros, dándonos así el poder para ser testigos (Hechos 1:8). Para la predicación del Evangelio, el Señor no nos dejó huérfanos. Pero también el Espíritu Santo nos dio dones (1 Corintios 12). Así que somos una iglesia equipada y equilibrada entre la Palabra y el Poder de Dios. Por tanto, vivamos en los fundamentos que Dios dio a la iglesia.
Modas cristianas vienen y van, pero el fundamento prevalece. Quizás los métodos puedan cambiar, pero los principios son los mismos. Cuidemos los fundamentos.
Apéndice
Los cátaros, valdenses, cluniacenses, cistercienses y mendicantes fueron grupos y movimientos religiosos que surgieron en Europa medieval y que, cada uno a su manera, buscó reformar o vivir la fe cristiana de una forma particular. Aquí tienes un resumen de cada uno y su posible relación con el mover del Espíritu Santo:
1. Cátaros
Los cátaros fueron una secta herética que surgió en el sur de Francia durante el siglo XI. Creían en un dualismo radical: un conflicto entre el bien (Dios) y el mal (un ser maligno), con el mundo material considerado como maligno.
En su búsqueda por una vida espiritual pura, los cátaros rechazaban las riquezas y vivían austeramente. No obstante, fueron condenados como herejes por la Iglesia católica, y la Inquisición los persiguió intensamente hasta casi desaparecerlos en el siglo XIII.
Aunque su doctrina se aleja de la ortodoxia cristiana, el fervor por una vida espiritual pura puede interpretarse como una búsqueda del Espíritu, aunque fuera en desacuerdo con la doctrina de la Iglesia oficial.
2. Valdenses
Los valdenses, o seguidores de Pedro Valdo, surgieron en el siglo XII en Lyon, Francia. Valdo promovió una vida de pobreza y sencillez, pidiendo a sus seguidores predicar el Evangelio directamente al pueblo, algo que chocaba con la jerarquía de la Iglesia.
Como respuesta al poder de la Iglesia oficial, los valdenses practicaban una forma de cristianismo basada en la Biblia y el testimonio personal. Aunque también fueron considerados herejes, sus creencias influyeron en movimientos de reforma posteriores.
Hoy en día, algunos ven a los valdenses como un movimiento precursor de la Reforma Protestante, que puso énfasis en la relación personal con Dios, algo que para muchos refleja el mover del Espíritu.
3. Cluniacenses
La reforma cluniacense fue un movimiento de reforma dentro del monasticismo benedictino que comenzó en el monasterio de Cluny (Francia) en el siglo X. Buscaba devolver a los monasterios su vida de oración y disciplina, alejándolos de la corrupción y la influencia laica.
Los cluniacenses enfatizaban la oración y la liturgia como medios de acercarse a Dios, promoviendo una profunda devoción y un modelo de vida monástica dedicado.
Este movimiento puede ser visto como un avivamiento de la espiritualidad monástica, en el cual el Espíritu Santo se manifestaba a través de la disciplina y la vida comunitaria en oración.
4. Cistercienses
Fundados a fines del siglo XI, los cistercienses, como San Bernardo de Claraval, promovieron una vida de austeridad y simplicidad en contraste con el estilo cluniacense. Querían volver a las reglas originales de San Benito, llevando una vida estricta en comunidades rurales.
Fomentaban la oración y el trabajo manual, un ideal monástico que resaltaba la humildad y la devoción. La influencia cisterciense en la espiritualidad europea fue notable, inspirando una profunda devoción y un misticismo que muchos asocian con el mover del Espíritu.
Su estilo de vida influyó en el desarrollo de prácticas espirituales y el misticismo, donde el Espíritu Santo era visto como guía de la vida interior y la contemplación.
5. Mendicantes
Las órdenes mendicantes, como los franciscanos y dominicos, surgieron en el siglo XIII. Fundados por figuras como San Francisco de Asís y Santo Domingo de Guzmán, estos grupos buscaban vivir en pobreza y depender de la caridad, llevando el Evangelio directamente a las personas.
Los mendicantes enfatizaron una vida dedicada a la predicación y el servicio a los pobres. Se dedicaban a vivir entre la gente, especialmente en las ciudades, y a ayudar a los necesitados, promoviendo una fe activa.
La influencia del Espíritu Santo en este movimiento se observa en su enfoque en el servicio y la humildad, y su papel en revivir la fe en las comunidades urbanas de su tiempo.
En Resumen
Estos movimientos reflejan diferentes respuestas al anhelo de una relación más profunda con Dios. El "mover del Espíritu Santo" podría interpretarse aquí en el contexto de la búsqueda de reforma, renovación y una vida cristiana auténtica, manifestada en estos distintos enfoques para vivir la fe. Cada grupo reflejó el deseo de regresar a una espiritualidad más pura y sincera, alejándose de la corrupción y el formalismo de su época.