Participando del Pan de la Vida

Pedro_Merari_2015noviembre, 2016

Amados pastores y líderes:

Saludos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Es un gozo poder saludarles por este medio, y compartir una breve reflexión con ustedes acerca de los días y festividades que invaden nuestro entorno.

Participando del Pan de la Vida

Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo. (Juan 6:51)

México, un país de pan

Nuestro país es reconocido a nivel mundial por el folklore de sus fiestas, sus sabores y colores que a casi todo paladar deleitan.

El 16 de noviembre de 2010 la gastronomía mexicana fue reconocida como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.1

¡Wow! Qué buen título para nuestros deliciosos tamales, moles, tacos, carnes asadas, cabrito, cochinita pibil, tortillas moradas, y podemos no terminar por hoy la lectura de tantos deliciosos platillos que componen nuestra alimentación, pero no es eso lo que hoy deseamos resaltar, sino que nuestro objetivo principal es hablar del alimento que nos da vida; en medio de una variedad tan impresionante de platillos, sólo hay uno que es distinto e incomparable en todos los aspectos.

El pan de vida. ¡No! ¡No se confunda! No es el reconocido “pan de muerto” que evoca los huesos, el corazón y la carne de los antepasados, quienes eran canibalizados por las tribus conquistadoras… sino el pan del que si alguno participare, aunque esté muerto… ¡vivirá! (Jn. 11:25.)

Dios estableció a su pueblo las siguientes reveladoras palabras:

Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre. (Deuteronomio 8:3)

La voz de Dios es una persona.

Note la frase: “para hacerte saber…” Dios quiere que sepamos que no sólo existe el pan natural en su rica variedad de platillos, sino que hay algo mucho mejor (Dios siempre ofrece la mejor parte): Su palabra: el Verbo hecho carne. Les demostraré que la voz de Dios es una persona:

12Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; (la voz no se ve, pero Juan Sí vio la voz… ¡Qué interesante! Siga leyendo…) y vuelto, vi siete candeleros de oro, 13y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro. 14Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; 15y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas. 16Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza. 17Cuando le vi (Juan vio la voz, recuerde), caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último; 18y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades. (Apocalipsis 1:12-18)

Ya mi corazón está danzando, Él, el Señor Jesucristo tiene las llaves del Hades y de la muerte… Es por eso, por esa simple razón que si usted, si yo, si alguien en el mundo cree en Él, es decir se alimenta del Verbo hecho carne, de la persona, la voz que sale de la boca de Dios… aunque esté muerto ¡¡¡¡¡¡¡Vivirá!!!!!!!

Alguien que grite un Gloria a Dios como rugidooooooo…

Pastor, Líder, Hermano, si usted participa tradicionalmente del pan de muerto, deje esa tradición. Usted puede elegir el mejor pan, el pan del que sólo los que creemos podemos participar (Jn. 3:16; Jn 1:12,13). Aliméntese de Jesús tres veces al día, cinco veces al día (si quiere tener una mejor digestión y acelerar su metabolismo perezoso), siete veces al día (si quiere usar de perfección), o TODO el día llénese de Dios, usted sólo abra la boca:

Yo soy Jehová tu Dios, Que te hice subir de la tierra de Egipto; Abre tu boca, y yo la llenaré. (Salmos 81:10)

¡Aleluya!

Medita, crea, lea, cante, predique, haga lo que desee, pero sobre todo coma la Palabra de Dios, aliméntese de Jesucristo, el Pan de Vida.

Dios le bendiga. Con mucho amor…

Pedro y Merari Almaguer

1El Universal (16 de noviembre de 2010). «Cocina, fiesta y cantos mexicanos reconocidos por UNESCO». La Jornada (17 de noviembre de 2010). «Comida mexicana, patrimonio inmaterial de la humanidad.»

2 Replies to “Participando del Pan de la Vida”

  1. ¡ Qué interesante ! Gracias por esta reflexión, alimento urgente en cada niño. adolescente, joven. adulto, líder. Éxito pastores.

Comments are closed.

Top