La Palabra de Dios no está en cuarentena

Estudiantes de EAM:

¡Bendiciones amados!

Verdaderamente me cuesta aceptar lo que estamos viviendo:

  1. Cuarentena que lleva 4 meses y no sabemos cuánto tiempo más
  2. Usar cobre-bocas
  3. Cuidar el lavado de manos
  4. Desinfectarte al llegar a casa
  5. No reunirnos con familiares
  6. No reunirnos en la iglesia
  7. Cultos de oración y generales por línea
  8. Ofrendar fuera del alfolí de la iglesia
  9. No poder abrazar a tu amigo cuando lo ves en la calle
  10. No poder ir al súper con tu familia. Etc. Etc.

En fin podemos seguir hablando de otras formas de vida que pensamos que era por un mes o dos y de pronto es un modo de vida que debemos adoptar.

Ante esto hemos he descubierto tres tipo de pastores, líderes y hermanos en general:

  1. Los que dicen: esto del COVID19 no existe, ningún político ha muerto; los borrachos de la calle tampoco; fulanito anda como si nada y ni resfriado está. Yo no me pongo nada y no me cuido; si hay algo, Dios me cuida, al fin y al cabo dónde está nuestra fe en Dios?
  2. Los que viven atemorizados todo el tiempo.Que no salen ni a la ventana de la casa, pasan todo el tiempo oyendo noticias del COVID19; saben estadísticas, saben de las curvas, saben del semáforo. Tiene miedo cuando alguien de su casa sale, pues temen que vengan contagiados. Ellos siguen las normas al 100% y cuando se les menciona que vamos a ir en un futuro a la iglesia, ellos se niegan a esa posibilidad, pues temen ser contagiados. Ellos piensan como toda la gente que no conoce a Dios, depende de las medidas de higiene y del confinamiento.
  3. Tenemos otro tipo de hermanos: ellos piensan que hay que guardar las medidas de higiene y seguridad, pero viven dependiendo del cuidado de Dios. Saben que su Padre celestial, al igual que a su pueblo Israel durante las plagas de Egipto, los guardará ellos. Qué están cubiertos con la Sangre del Cordero y que bajo ese pacto de sangre Dios nos guardará. Están anhelando volver a la casa de Dios, para recibir esas bendiciones especiales que sólo se reciben cuando estamos juntos (Salmo 133) esta clase de hermanos y pastores están confiando en una cobertura divina (Salmo 91) pero bajo esa confianza, en la flexibilidad que se les permite, pueden hacer la obra de Dios, y cumplir así su ministerio.

No sé a cuál de los tres grupos pertenece usted, pero déjeme decirle, podríamos acomodarnos en el grupo tres, no podemos ser descuidados y tentar al Señor, pero tampoco podemos vivir bajo el temor. Si estamos cuidando las medidas requeridas y haciendo la voluntad de Dios Él nos guardará.

En nuestra congregación tenemos una hermana que es doctora y trabaja en el hospital del COVID19, ella tuvo realmente un encuentro con el Señor al principio de esta pandemia, aunque desde niña su mamá la había formado en el evangelio. Dios le dio una revelación de su amor y su cuidado, durante la pandemia ella ha predicado el evangelio de una manera excepcional.

Hace carteles pequeños con Versículos y se los coloca a los enfermos frente a sus rostros. Les habla de Cristo, del plan de salvación, les dice que hagan la oración aunque sea en su mente, que se arrepientan de sus pecados, muchas de estas personas lloran en ese momento y déjeme decirle que el 95% de esos casos, sana! Fue entrevistada por periodistas en la ciudad y se le otorgó un reconocimiento por su labor. En la entrevista que le hicieron los periodistas; ella dijo Claramente: “tengo dos equipos: uno mi equipo aquí en el hospital que me ayuda incansablemente y dos en mi iglesia tengo un grupo de intercesores que ora por mí y estos enfermos.” Por supuesto que los periodistas omitieron este comentario, pero están sorprendidos de los resultados que tiene esta doctora.

Hace una semana nos llamó y nos dijo que seguramente tenía COVID, oramos. Ella dijo estoy lista para irme con el Señor, tengo paz y estoy lista. Pero esta mañana me llamó y me dijo que salió negativo su examen. Dijo: “yo creo que necesitaba descansar una semana y Dios puso esta situación para ello”.

Este tiempo de cuarentena ha servido para muchas cosas buenas: familias restauradas.

La iglesia a apreciado el congregarse. Alabado su nombre!!

A pesar de los roces en la familia, todos han aprendido a colaborar. Eso es un milagro. Aleluya!

La gente ha vuelto a Dios. Bendito Dios!

Una cosa que he notado es que Dios ha multiplicado la alacena, los hermanos han dado testimonio que tienen más comida ahora que antes. Una hermana de nuestra congregación (ella es de bajos recursos) le dijo el pastor: me urge que venga por el diezmo, Dios ha sido tan fiel que desde marzo no compro gas, Dios lo ha multiplicado antes lo compraba cada mes o mes y medio, ahora somos más personas en la casa y el gas no se ha acabado. Aleluya!

Acabo de recibir unos vídeos de una familia que estaba apartada de los caminos del Señor, en este vídeo me muestran a sus hijos memorizando la palabra y el más chiquito de unos ocho años está diciendo de memoria el Salmo 91. Bendito Dios!

Hemos visto en la solidaridad de la iglesia para con los hermanos, los han cubierto con despensas, medicamentos, palabras de ánimo, etc. Gloria a Dios!

Amados una pandemia no puede detener la obra de Dios, una pandemia no detiene el amor de Dios fluyendo a través de su iglesia. El reino de Dios se sigue estableciendo; hemos recogido una gran cosecha en medio de la pandemia, anfitriones que han invitado a un vecino a su casa a ver el culto por Internet, ahora se ha vuelto un discipulador.

Los familiares que no querían ir a la iglesia de una u otra manera han escuchado la Palabra, por las diferentes transmisiones y han entregado su vida a Cristo. Alabado sea el Señor!

Todo esto es quizás más trabajo para los pastores, porque antes íbamos a la oficina o visitábamos algunos pero ahora tenemos que hacer videos, audios, consejerías por WhatsApp, consejerías por teléfono, video conferencias, preparar materiales repartir despensas, en fin creo que tenemos más trabajo ahora que antes.

Nosotros animamos a la congregación a poner carteles frente a su casa con versículos de salvación. Una hermana mandó hacer una lona grande y la puso en la entrada de su privada, cerca de su casa, algunos vecinos se acercaron a su puerta y ella pensó que venían a decirle que la quitaran porque son muy rigurosos en el reglamento, para sorpresa de ella los vecinos le dijeron: ponga ese mensaje en donde se vea mejor que todos puedan leerlo. Aleluya.

Los jóvenes han hecho equipos de cuatro y con una bocina van a los edificios de departamentos o a las vecindades cantan dos cantos predican el evangelio y animan a la gente a seguir a Cristo, sólo llevan una bocina y un micrófono. No van puerta por puerta, no dan nada pero si Proclaman el nombre de Jesús

Como alguien dijo por ahí no son vacaciones, el ministerio es eso exactamente un servicio y una cuarentena no lo puede detener

Realmente no sabemos el origen de todo esto, ni el final de todo esto, pero se encausa hacia el cumplimiento de las profecías, por eso no debemos de cesar de predicar la palabra del Señor. Hoy más que nunca la gente está más abierta a la esperanza, a las buenas noticias y a pensar en la vida eterna. Aprovechemos este clima de necesidad y llevemos por doquier la palabra del Señor

“Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias” 2 Timoteo 4:1-3

Sigamos animando a la congregación con mensajes que fortalezcan su fe en la Palabra; que se sientan cuidados que aunque no “estamos reunidos estamos unidos” y que mientras nos reunimos; su casa es la casa de Dios

Se hace difícil acostumbrarse a este nuevo modo de vida, pero Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por todos los siglos. El sigue estando en el negocio de los Milagros y nosotros seguimos teniendo la misma fe.

Levantemos el estandarte de Nuestro Señor y estemos sensibles para que cuando la nube se mueva nosotros también (Exodo 40:36) Tendremos que aprender nuevas formas de evangelismo de discipulado, de congregarnos, de predicar etc. Pero tenemos al Espíritu Santo guiándonos.

Termino diciendo que: La palabra de Dios no está en cuarentena.

“… mas la palabra de Dios no está presa.” 2 Timoteo 2:9

Estemos atentos para la confirmación o cambios de fecha para Escuela Avanzada de Ministerio, o la forma en que se dará el seminario.

Como equipo de EAM, los animamos a cuidarse, pero a tener confianza en el cuidado de nuestro Padre, y oramos por usted y su familia. Que Dios le bendiga.

Sinceramente,

Marjorie de Mondragón

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