Septiembre

Amados consiervos:

Septiembre es una temporada con distintos matices, recuerdos y cambios para todos, ¿Hemos notado cómo el viento cambia y la estación nos llama a mejores tiempos de reflexión?

Septiembre se llama así porque originalmente fue el séptimo mes del calendario romano; se convirtió en noveno con la llegada del calendario juliano, pero nos deja ese sentido eterno y profundo que involucra el número siete, la perfección divina de Dios. Sí, septiembre no se abstiene de traernos recuerdos dolorosos y de pérdida, pero también nos recuerda la fidelidad de Dios, sus promesas y la esperanza que tenemos de que mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche.

Septiembre también es un mes de fiestas y de lucha, que nos recuerdan que sí, fuimos esclavos, pero el Señor nos ha llamado a libertad. ¡Somos libres! Y a pesar de que nuestra mente y naturaleza, tan acostumbradas a las cadenas de nuestra esclavitud, nos disuaden a permanecer en la oscuridad, recordemos, hermanos, que el Señor ha traído luz y libertad a los cautivos y este año en su nombre, predicaremos la buena voluntad de Dios.

Septiembre es lluvia y vida después de meses de sequedad, un manantial que nos trae refrigerio y reposo en tiempos de adversidad, ¿Nos olvidaremos de quien nos ha prometido jamás abandonarnos? De ninguna manera, utilicemos este tiempo para agradecer el favor de nuestro Padre y sigamos intercediendo por nuestro país para que este respiro continúe y que del trono de gracia broten los ríos de agua viva que tanto necesitamos.

Septiembre es también recordatorio de cambios. Por favor, hermanos, recordemos que tenemos disponible la Escuela en Línea. La tecnología no es un impedimento o un arma de segregación, es una herramienta, un instrumento para acortar distancias y establecer relaciones eternas que traerán bendición a quienes estamos listos a aceptar el reto ¡Seamos valientes! Busquemos acceso a Internet, consigamos una buena conexión e imaginemos qué habrían hecho los primeros Padres de la Iglesia de haber tenido la tecnología que tenemos nosotros hoy en día. EAM 2023 también está cerca y esperamos verlos a todos; por favor, quedemos al pendiente de las instrucciones para el evento del próximo año.

Septiembre es un mes para animarles y animarnos, hermanos. Las estaciones cambian, los tiempos cambian, nosotros mismos cambiamos, no lo tomemos como una dolencia o experiencia amarga. Del Señor son los tiempos y las sazones, y aunque el cielo y la tierra pasen, su palabra no pasará. Abracemos los cambios, tengamos confianza en el futuro y sepamos que Dios nos tiene en el hueco de su mano.

Les escribo todo esto desde mi ciudad, Monterrey, donde el Señor decidió plantarnos y donde nosotros hemos decidido permanecer. A pesar de que la ciudad es la misma, los tiempos son distintos y estamos más que listos a escuchar la voz del Señor y atender a su llamado: Nosotros cambiamos, pero Jesucristo es el mismo ayer, y hoy y por los siglos.

Muchas bendiciones hermanos, y que el Señor les bendiga grandemente.

Homero y Magaly Ríos

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