Tiempos de incertidumbre

Encabezados de los periódicos:

  • 2,800 muertos este año en Ciudad Juárez
  • Policías en conflicto con carteles de drogas
  • Sube el desempleo
  • Erupción del volcán
  • Terremotos, inundaciones
  • Pestes – Mil muertos de cólera en Haití
  • Negocios van a la quiebra
  • Muchos pierden sus casas, no hay dinero para pagarés

Había incertidumbre entre el pueblo de Israel en el tiempo de Moisés, justo antes de salir de la esclavitud. Dios les mandó celebrar la pascua, matar al cordero perfecto, y pintar los dinteles de las puertas con la sangre. Cada familia estaba reunida para comer juntos en las casas. Israel obedeció, y a causa de la sangre, el ángel de la muerte pasó por sus casas sin matar a los primogénitos.

Marcos 14:1-2: 1 Dos días después era la pascua, y la fiesta de los panes sin levadura; y buscaban los principales sacerdotes y los escribas cómo prenderle por engaño y matarle.

Era un tiempo de mucha incertidumbre mientras Jesús y sus discípulos estaban celebrando la Pascua en el aposento alto. Jesús era popular y había hecho muchos milagros, sanando a los enfermos, resucitando a Lázaro y alimentando las multitudes que se reunían para oír su enseñanza. Los discípulos pensaron que todo estaba bien y emocionante. Sin embargo, pocos días antes de llegar a Jerusalén, Jesús les comenzó a hablar acerca de su muerte. Los discípulos pensaban que Él sería un líder político, y que quebraría el yugo de los romanos. Comenzaron a discutir entre sí sobre quiénes de ellos tendrían puestos importantes.

Ahora había incertidumbre. Era tiempo de celebrar la Pascua, pero nada estaba preparado. Sin embargo, Jesús sabía que alguien ya había preparado un lugar con todas las cosas necesarias para la última cena.
¿Qué debemos preparar nosotros hoy? Sabemos que es tiempo para una cosecha; tenemos que preguntarnos: ¿nos hemos preparado para recibir a la gente nueva? ¿Hay personas amables con sonrisas para darles la bienvenida? Si no nos preparamos para abrazar a la gente nueva y diferente, puede que encuentren otra iglesia que sí está bien preparada. Hermanos, no perdamos las oportunidades que se nos presentan. Jesús está dispuesto a hacer milagros. Y nosotros, ¿qué estamos esperando?

Con amor en Cristo Jesús,

Bill y Gerda Brown

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