Seminario Virtual

EAM 2023

Licenciatura

Nuevas Fuerzas

Pastor Jonás Fernández

Muchas veces me siento muy cansado en el ministerio y sé que tú también lo has vivido. Es muy común que pasemos por momentos donde necesitamos ser renovados en nuestras fuerzas.

Los factores que nos suelen cansar pueden ser el arduo trabajo (1 Reyes 19:4), ministrar constantemente a la iglesia en conserjería, estar intercediendo en la guerra espiritual (2 Samuel 21:5), estar en constante tribulación y prueba (2 Corintios 1:8-11), ver a los malos prosperar (Salmos 27:1), y la lista podría continuar.

Todos nos cansamos

El problema de no descansar es que podemos caer en una depresión emocional aun sin darnos cuenta y, en su extremo, tener el deseo de no continuar más en el ministerio (Jeremías 20:7-9). Pocos ministros reconocen estar cansados. No lo reconocen por orgullo, lo que otros dirán, porque podrían pensar mal de mí, pensarán que soy débil, etc. Pero incluso el gran profeta Elías, después de estar ministrando con gran fuerza, se cansó y aun mencionó: “¡Basta ya!” Seguramente algunos que están leyendo este mensaje están ahí. Quiero que sepas que cansarse no es pecado. Jesús mismo, estando en la barca con sus discípulos, se quedó dormido.

¿Cómo puedes descansar?

La buena noticia es que Dios ha provisto fuerzas para sus ministros. Cuando te sientas cansado espiritualmente, ve al lugar de intimidad con el Espíritu Santo en oración (Salmos 84:5). Si te es posible, pide a tu equipo que te apoye predicando a la iglesia o aconsejando, de tal manera que puedas descansar de las labores ministeriales por una semana o dos. Cuando estás cansado emocionalmente es muy importante que hables con tus autoridades o que pases tiempo con ministros con los que puedas platicar cómo te sientes emocionalmente (Salmos 133). El saber que somos escuchados y amados trae fortaleza a nuestra alma. Deja que el amor de Dios fluya a través de los que aman tu vida. Si tu cansancio es solamente físico, vete de vacaciones y descansa de toda actividad física, durmiendo, alimentándote sanamente, etc.

Hay varios tipos de cansancio

Si te das cuenta, el cansancio espiritual se renueva en oración, el cansancio emocional se renueva abriendo nuestro corazón y siendo animados, y el cansancio físico se renueva con unas buenas vacaciones. (Salmos 84:5; Isaías 40:29; 2 Timoteo 4:17; Salmos 92:10)

¡Ánimo en el llamado que Dios te ha dado! No te detengas. Buenos planes y grandes victorias vienen por delante.

¡Renueva tus fuerzas en el Señor siempre!

Pastor Jonás Fernández

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